La Relación entre Esposos y Esposas (I P. 3:1-7).
Los principios. Para la esposa el principio es el de obedecer. Esto debe ser cumplido con pureza y temor. Para el esposo el principio es honrar. Esto está basado en que, aunque tanto ambos son débiles, la esposa es el vaso más frágil. Una relación tal de honra trae consigo una vida de oración respondida cuando dos personas que sostienen esa íntima relación están de acuerdo en su vida de oración. Podría deducirse de este pasaje que, en la mayoría de los casos de matrimonios espiritualmente mixtos en el tiempo del NT, el esposo era inconverso y la esposa creyente. También es evidente que la relación adecuada en tales casos era considerada altamente importante, considerando la cantidad de espacio que se le dedica a este asunto por varios escritores del NT. Las esposas cristianas deben ser obedientes a sus esposos inconversos a fin de ganarlos para el Salvador. Es la obediencia la que debe ser el testimonio eficaz, no un testimonio oral (v. 1: "también ellos sin palabra sean ganados p...