No debemos estar sorprendidos | David Wilkerson
Debo preguntarte: Cuando golpea la tormenta, ¿vas al Señor en oración? Si es así, entonces estás obteniendo fuerzas, porque tu mente está fijándose en el amor de tu soberano Padre celestial. En Su presencia, Él continuamente te revela Su poder y te alienta para que puedas llegar a la meta. No es voluntad de Dios que Sus hijos enfrenten los tiempos peligrosos que están delante, paralizados de miedo, de hecho la profecia bíblica y las advertencias no deberían asustarnos. El deseo de corazón de Jesús, al respecto, se puede notar claramente: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo" (Juan 14:27). ADVIRTIÉNDONOS EN AMOR Jesús profetizó sobre eventos mundiales venideros que sonaban aterradores. Habló de guerras, pestes y terremotos en diversos lugares. Y Él advirtió a sus oidores: "Van a ser afligidos, y algunos de ustedes incluso serán muertos. La iniquidad abundará. Los falsos profetas y los mesías se le...