La oración que nadie ve, pero que Dios escucha | Madelin Reyes

La oración que nadie ve, pero Dios escucha - Madelin Reyes

«Y esta es la confianza que tenemos en Él: que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye». (1 Juan 5:14 RVR60)

Un día atravesaba un momento particularmente difícil. No sabía qué dirección tomar y sentía cómo mi corazón se quebrantaba. En medio de mi lugar de trabajo, sin encontrar otra salida, decidí orar. Aun con personas alrededor, no pude evitar doblar mis rodillas. De forma discreta, fingí estar limpiando las estanterías inferiores y, allí, en silencio, clamé al Señor con toda sinceridad.

Hay lugares donde no podemos postrarnos abiertamente para orar, pero siempre podemos buscar una postura que nos permita hablar con Dios. Quizás tomar unos segundos para atar las agujetas de tus zapatos, o levantar la mirada por un instante hacia el cielo. La postura física no es lo esencial; lo verdaderamente importante es la inclinación del corazón. Dios escucha la oración que brota de un espíritu humilde y sincero.