¿Te confronta la sabiduría? | Josué Barrios
Así como necesitas que tu profesor de cálculo (si estás en la universidad) te diga qué hiciste mal en un ejercicio de matemáticas para que puedas abordar eso, necesitas que la sabiduría bíblica te diga qué está mal en ti para que puedas traer eso ante Dios en humildad.
Pero muchas historias en la cultura nos enseñan que nunca deberíamos cambiar y que más bien el mundo debe cambiar cómo nos mira. Por ejemplo, si tú has visto una película de Disney en los últimos 25 años entonces prácticamente ya las viste todas, porque siempre es la misma estructura narrativa e idea central: El único o principal defecto de los protagonistas es que no creen lo suficiente en ellos mismos.
Y una razón por la que este mensaje nos lo repiten una y otra vez es porque nos deja en la inmadurez y nos hace más fáciles de manipular, y el resultado es lo que miras ahora en las universidades con tantas ideologías y jóvenes que las siguen.
Mientras el mundo te dice que debes conformarte con ser lo que eres, la sabiduría te llama a crecer para ser más de lo que eres. No para que Dios te ame, sino precisamente porque Él ya te ama y quiere lo mejor para ti.
Si nunca has sido desafiado al leer la Biblia o escuchar la Palabra predicada, deberías orar para que Dios abra tus ojos al leer y tus oídos al escuchar.
¿Cuál es la voz que priorizas en tu vida? ¿La voz del mundo que te dice que todo está bien contigo? ¿O la voz del Rey sabio que te enseña a caminar con el carácter de su realeza?
Tomado del correo semanal Sábados de Sabiduría, por Josué Barrios.
